Existen cirugías abdominales que pueden ser más complejas que otras. Con el avance de los años y la tecnología, las mallas de reparación abdominal se han convertido en imprescindibles para el cierre de pared abdominal, incrementando su efectividad y disminuyendo el riesgo de segundas intervenciones por recidiva. Pero no todas las mallas están hechas del mismo material, por lo que no todas ofrecen las máximas ventajas que pueden ofrecer las mallas de Dynamesh.

Éstas están compuestas de PVDF, un filamento con muchas propiedades «naturales» positivas con estructura tricotada a partir de dicho filamento que ofrecen muy buena tolerancia del organismo gracias a su excelente biocompatibilidad lo que conlleva a una escasa reacción a cuerpos extraños, evitandose de forma segura la formación de placas cicatriciales. Además muestra una formación de granuloma significativamente menor, en comparación con los polímeros convencionales (mallas de PP).

Es por ello que el Dr. García Ureña, del Hospital Universitario Henares, se decanta por usar mallas Dynamesh en sus intervenciones: Menor adherencia bacteriana en implantes de PVDF puro, algo importantísimo, especialmente, en todas las técnicas abiertas, ya que el riesgo de infección disminuye notablemente. Para esto, una excelente fijación de la malla es esencial. En este caso, la cola sintética bioreabsorvible con una base cianoacrílica de  Glubran2  es ideal debido a sus propiedades adhesivas. Una vez solidificada, proporciona una eficaz barrera antiséptica frente a los agentes infecciosos o patógenos más frecuentes en este tipo de intervenciones quirúrgicas.

Y sobre todo, sabiendo lo esencial que es tener el campo quirúrgico bien iluminado para operar de una manera más segura y rápida, colocando un anillo RUTILIGHT en cualquiera de los instrumentales quirúrgicos que esté al alcance de su mano.